Grupos lgtb al Sur


Encuentros de Grupos Creyentes LGTB del Sur


EN FEBRERO DE 2009 TUVO LUGAR EL PRIMER ENCUENTRO DE GRUPOS CREYENTES LGTB DEL SUR.
ERA RESPUESTA A UN DESEO COMÚN DE TODOS LOS GRUPOS CREYENTES DE NUESTRA ZONA GEOGRÁFICA, Y UNA HERRAMIENTA ESTUPENDA PARA COMUNICARNOS Y COMPARTIR.
EN NOVIEMBRE DE 2009 SE CELEBRÓ EL SEGUNDO ENCUENTRO.
EN ESTA PÁGINA RECOGEMOS LOS DOCUMENTOS MÁS IMPORTANTES.

El espíritu de Chipiona

Documento conclusivo del 1er. Encuentro de Grupos Cristianos LGTB del Sur de España
Chipiona, 20, 21 y 22 de febrero de 2009

Esperanza - Jerezlesgay (Jerez), Mar - Ojalá (Málaga), Diálogo (Las Palmas), Ichthys (Sevilla), y representantes de Grupos invitados de Alicante, Madrid y Barcelona.

     Los hombres y mujeres, gays, lesbianas, transexuales o bisexuales que nos reunimos en Chipiona con motivo del encuentro de grupos cristianos LGTB del sur, somos seguidores y seguidoras de Jesús de Nazareth; y, como tales, queremos participar de su misión. Si queremos seguirle tenemos que, como El, vivir la pasión del Reino. Un reino de gracia, de acogida, de compartir, de perdón. Un mundo de iguales, de seres humanos felices, libres, con acceso a los bienes creados para todos y todas. Esta es la tarea que nos debe mover. En este contexto se debe entender el encuentro. Lo organizamos para construir el Reino. Por eso lo preparamos lo mejor posible, por eso acudimos en actitud de ENTUSIASMO, ESPERANZA, ACOGIDA, ESCUCHA, ATENCION, POBREZA y DISPONIBILIDAD. 

     En nuestros grupos de origen queremos continuar con el trabajo desarrollado,  compartiendo el proceso de integración de nuestra fe y orientación sexual e identidad de género. También queremos acoger a hermanas y hermanos sin referentes lgtb cristianos. En ocasiones, el miedo nos supera por no ser capaces de verbalizar. La importancia y la necesidad de verbalizar como expresión del Ser Testigos  a que estamos llamados por nuestra fe en Jesucristo. Para ello contamos con la Palabra de Dios para vivir el Reino de manera que traiga el cambio. Sentimos nuestros grupos como expresión de la ternura y las caricias de Dios; expresión del inmenso amor de Dios. 

     Consideramos que nuestro trabajo no es sólo grupal sino intergrupal. Esta experiencia en red la desarrollamos a través de encuentros y convivencias que nos aportan la elaboración de estrategias conjuntas; nuevas ideas para seguir difundiendo el mensaje de Jesús desde la realidad LGTB; nos aportan planificación de objetivos y propuestas de trabajo futuras impulsadas desde la audacia evangélica. A nivel individual descubrimos en estas convivencias el valor de la diversidad y a personas que nos acompañan en el camino. Suponen una experiencia de Iglesia inclusiva y acogedora; de comunión, en cuanto a común - unión entre la Iglesia y el individuo. 

     Los grupos lgtb cristianos, gracias a nuestra diversidad y visión de la Iglesia como asamblea de fieles, podemos aportar una experiencia de dolor que en muchas ocasiones se vuelve fecunda y nos impulsa a vivir con autenticidad el Evangelio; por lo tanto aportamos testimonio de Evangelio. Somos en parte signo de contradicción para los no creyentes y también para los creyentes más conservadores. Aportamos libertad, la experiencia nítida de sentirnos hijas e hijos queridos de Dios en medio de la dificultad e incluso la persecución. Aportamos la construcción del Reino con la  utopía como horizonte; aportamos la riqueza del don que Dios nos otorgó de ser lesbianas, gays, transexuales y bisexuales, gracias al mismo podemos erradicar la lgtb-fobia. Nos proponemos como pequeños concilios donde se resalta la importancia del dialogo entre los miembros de nuestra Iglesia. 

     Soñamos con una Iglesia plena de amor y humildad; auténtica, esto es, de todas y todos; donde no haya exclusiones, donde la mujer no se sienta de segunda clase; una Iglesia abierta a una nueva concepción de la sexualidad con nuevas visiones sobre el ministerio del sacerdocio, en especial de las mujeres; donde nadie se atreva siquiera a insinuar que un solo pelo del mundo lgtb no es hijo querido de Dios; donde el pastor lo sea de todas las ovejas de su rebaño, y sea capaz de ir a buscar la oveja perdida. Soñamos con una Iglesia donde no exista el temor a ser como cada uno es. Una Iglesia que no sólo se dedica a predicar el Evangelio sino que lo vive y lo transmite desde la experiencia, y por lo tanto fiel al Evangelio. 

     Y soñamos con una sociedad libre y justa donde desarrollar plenamente nuestra humanidad en paz y amor.